Hebreos no dice quién lo escribió, pero pone ante nosotros una larga lista de testigos de la fe: Noé preparó el arca; Abraham y Sara confiaron en la promesa; Moisés y el pueblo avanzaron por fe; los israelitas rodearon Jericó durante siete días; y otros, sin ser nombrados, cerraron la boca de los leones. Al final, el texto invita a sus lectores: «dejando todo el peso del pecado que nos rodea, corramos con paciencia la carrera que nos es propuesta,» y «Puestos los ojos en al autor y consumador de la fe, en Jesús».
La fe no consiste en fingir que las dificultades no existen, sino en obedecer porque Dios es fiel aun antes de ver el resultado. Como aquellos testigos de la fe, escuchemos este llamado: «dejando todo el peso del pecado que nos rodea, corramos con paciencia la carrera que nos es propuesta,» y «Puestos los ojos en al autor y consumador de la fe, en Jesús».
Hay historias gratis en la web; las destacadas y las de viaje se desbloquean en la app FaithSow.
Hay historias gratis en la web; las destacadas y las de viaje se desbloquean en la app FaithSow.