Dios estableció el día más sagrado del año: el Día de la Expiación. El sumo sacerdote Aarón se vistió con las vestiduras sagradas de lino blanco, se lavó cuidadosamente y entró detrás del velo con incienso para pedir a Dios que perdonara al pueblo. Junto al tabernáculo había dos machos cabríos: uno para un sacrificio especial y el otro como chivo expiatorio. Aarón puso las manos sobre su cabeza y confesó los pecados de los israelitas; después lo envió al desierto, como símbolo de que los pecados habían sido llevados lejos y el pueblo podía comenzar de nuevo.
La primera historia de cada libro de la Biblia es gratis; la biblioteca completa se abrirá en la aplicación FaithSow.
La primera historia de cada libro de la Biblia es gratis; la biblioteca completa se abrirá en la aplicación FaithSow.