Dios cuidó de Sara tal como había prometido, y Sara dio a luz a Isaac. Abrahán y Sara se llenaron de alegría. Isaac creció, y Abrahán preparó una fiesta para celebrar. Más tarde, la situación en la familia con Isaac e Ismael se volvió difícil, y Abrahán se entristeció; pero Dios lo consoló y prometió cuidar también de Agar e Ismael. Abrahán les dio pan y agua, y Agar e Ismael salieron hacia el desierto. Cuando el agua se acabó, Dios oyó a Ismael y vio las lágrimas de Agar, y le mostró a Agar un pozo cercano. Ismael creció bajo el cuidado de Dios, e Isaac también siguió creciendo. Después, Abimelec hizo un pacto de paz con Abrahán, y Abrahán invocó el nombre del Dios eterno en Beerseba. Este relato nos muestra que Dios cumple fielmente sus promesas y cuida con misericordia a las personas en momentos complejos y tristes.
Cada libro de la Biblia incluye una historia gratis - la biblioteca completa se abrirá en la aplicación FaithSow.
Cada libro de la Biblia incluye una historia gratis - la biblioteca completa se abrirá en la aplicación FaithSow.