Mientras el hijo pródigo aún estaba lejos, su padre lo vio, tuvo compasión, corrió a abrazarlo y lo besó una y otra vez. El hijo dijo: "Padre, he pecado contra el cielo y contra ti. No soy digno de ser llamado tu hijo". Pero el padre ordenó a los sirvientes que trajeran el mejor vestido y se lo vistieran, le pusieran un anillo en la mano y sandalias en los pies, y prepararan el becerro cebado y un banquete. Todos se alegraron porque el hijo perdido había regresado a casa. Jesús usó esta historia para mostrar que el Padre Celestial da la bienvenida a las personas que se arrepienten.
Cada libro de la Biblia incluye una historia gratis - la biblioteca completa se abrirá en la aplicación FaithSow.
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