El pastorcito David estaba sentado en la cima de una colina, mirando el cielo lleno de estrellas. Recordó un hermoso canto: Dios lo conoce por completo. Dios sabe cuándo se sienta, cuándo se pone de pie, cuándo camina y cuándo habla. Ya vaya David a una montaña muy alta, a un valle muy profundo o hasta los confines del mundo, la mano de Dios siempre lo sostendrá. Incluso la noche más oscura es tan luminosa como el día a los ojos de Dios. David se inclinó y pidió a Dios que examinara su corazón y guiara sus pasos cada día, para siempre.
La primera historia de cada libro de la Biblia es gratis; la biblioteca completa se abrirá en la aplicación FaithSow.
La primera historia de cada libro de la Biblia es gratis; la biblioteca completa se abrirá en la aplicación FaithSow.